¿Tienes más potencia contratada de la que realmente necesitas? Reducirla puede ayudarte a pagar menos en tu factura de luz, siempre que mantengas la potencia suficiente para usar tus electrodomésticos con normalidad.
Resumen
- Bajar la potencia contratada puede reducir la parte fija de la factura, pero solo conviene cuando la potencia máxima que necesitas es inferior a la contratada.
- Revisa las potencias máximas demandadas durante los últimos doce meses y analiza por separado los periodos punta y valle.
- El cambio tiene un coste regulado y normalmente puede ejecutarse de forma remota. Desde 2026, el plazo máximo habitual es de 72 horas cuando no se necesita una actuación presencial.
¿Qué significa bajar la potencia contratada?
Bajar la potencia contratada significa reducir la potencia máxima que puedes utilizar simultáneamente en la vivienda. Cuanta más potencia tengas contratada, más electrodomésticos podrás utilizar al mismo tiempo, pero mayor será también la parte fija de tu factura.
La potencia se mide en kilovatios o kW. No debe confundirse con el consumo eléctrico, que se mide en kilovatios hora o kWh.
Por ejemplo, una vivienda puede consumir muchos kWh durante un mes sin necesitar una potencia elevada si utiliza los electrodomésticos en diferentes momentos del día. En cambio, si se conectan simultáneamente el horno, la vitrocerámica, el aire acondicionado y la lavadora, será necesaria una potencia mayor aunque el consumo mensual no sea especialmente alto.
¿Cómo influye la potencia contratada en tu factura de luz?
La potencia contratada forma parte del término de potencia (o término fijo) de la factura. Se paga aunque durante el periodo de facturación consumas poca electricidad.
En la tarifa 2.0TD existen dos periodos:
- Potencia punta (P1): de lunes a viernes laborables entre las 08:00 y la medianoche.
- Potencia valle (P2): de lunes a viernes entre las 00:00 y las 08:00 y durante todas las horas de sábados, domingos y todos los festivos nacionales.
Puedes contratar una potencia diferente en cada periodo. Por ejemplo, si cargas un coche eléctrico de noche, puedes mantener una potencia valle elevada y reducir la potencia punta.
¿Cuándo conviene bajar la potencia?
Puede interesarte reducirla si:
- Vives solo o hay menos personas en casa que antes.
- Has sustituido electrodomésticos por modelos más eficientes.
- Raramente utilizas varios aparatos potentes al mismo tiempo.
- Has eliminado la calefacción o el termo eléctrico.
- La potencia máxima demandada permanece claramente por debajo de la contratada.
- Puedes organizar el uso de los electrodomésticos para evitar que funcionen simultáneamente.
No conviene reducirla sin hacer un análisis si tienes aire acondicionado, bomba de calor, calefacción eléctrica o si vas a instalar un coche eléctrico. También debes saber que volver a aumentar la potencia contratada puede ser más caro, ya que pueden aplicarse derechos de acceso, extensión y enganche.
¿Cómo saber qué potencia necesitas?
La forma más fiable es consultar la potencia máxima demandada durante los últimos doce meses. Puedes encontrarla en la factura, en el área privada de la distribuidora, en Datadis o en los datos registrados por un contador inteligente.
Revisa por separado la potencia máxima de P1 y P2. Es posible que necesites más potencia durante la noche o los fines de semana y menos durante el horario punta. La lectura del contador muestra el consumo registrado, pero para ajustar el contrato debes buscar específicamente la potencia máxima demandada. El consumo se expresa en kWh y la potencia en kW.
También puedes utilizar una herramienta para calcular la potencia eléctrica según los aparatos que pueden funcionar al mismo tiempo. No contrates exactamente el máximo registrado. Conviene dejar un margen de seguridad para cubrir picos breves de consumo.
¿Cuánto puedes ahorrar?
No existe un ahorro fijo por cada kW reducido, ya que depende del precio de potencia de tu contrato y de los cambios que hagas en P1 y P2. Para calcularlo, multiplica la potencia reducida por el precio diario correspondiente y por 365 días. Por ejemplo, si reduces 1 kW en P1 y pagas 0,09 euros por kW y día, ahorrarías 32,85 euros al año antes de impuestos.
Cómo bajar la potencia paso a paso
1. Revisa tu potencia actual
Comprueba en la factura cuántos kW tienes contratados en P1 y P2.
2. Consulta tu histórico
Revisa los últimos doce meses para incluir tanto el verano como el invierno. Si tienes un contador digital, normalmente podrás acceder a estos datos desde el área privada de la distribuidora.
3. Elige la nueva potencia
Deja margen para los aparatos que utilizas simultáneamente y para posibles cambios futuros, como instalar aire acondicionado, una bomba de calor o un cargador para coche eléctrico.
4. Contacta con la comercializadora
La solicitud se presenta ante la comercializadora, aunque la modificación técnica la realiza la distribuidora eléctrica de tu zona.
5. Facilita los datos necesarios
Normalmente te pedirán:
- Nombre y documento de identidad del titular
- Dirección del suministro
- Potencia actual y nueva potencia
- Datos de contacto
- Datos bancarios
- Código Universal del Punto de Suministro (CUPS)
Cuánto cuesta y cuánto tarda
Reducir la potencia tiene un coste regulado habitual de 9,04476 euros antes de impuestos. El importe suele aparecer en la siguiente factura. En condiciones normales, no es necesario modificar el cuadro eléctrico.
Cuando no se necesita una actuación presencial, el cambio debe hacerse efectivo en un máximo habitual de 72 horas. Si la distribuidora necesita acudir a la vivienda, el plazo máximo habitual es de cinco días hábiles en baja tensión. Bajar la potencia cuesta siempre lo mismo (solo el enganche), reduzcas los kW que reduzcas. Subir es más caro porque se suman los derechos de acceso y extensión por cada kW añadido.
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Concepto |
Bajar potencia |
Subir potencia |
|---|---|---|
|
Derechos de enganche |
9,04476 € (fijo) |
9,04476 € (fijo) |
|
Derechos de acceso |
— |
19,70 € por cada kW subido |
|
Derechos de extensión |
— |
17,37 € por cada kW subido |
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Derechos de verificación |
— |
8,01 €, solo si el boletín tiene más de 20 años |
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Coste total |
9,04476 € + IVA |
≈ 37,08 € por kW + 9,04476 €, + IVA |
¿Qué pasa si bajas demasiado la potencia?
Si la potencia es insuficiente, el suministro puede interrumpirse cuando conectes varios aparatos al mismo tiempo. En los hogares con contador inteligente, el control suele estar integrado en el propio equipo. Esta función estaba asociada tradicionalmente al Interruptor de Control de Potencia (ICP).
El Interruptor General Automático (IGA) protege la instalación frente a sobrecargas y cortocircuitos. El interruptor diferencial actúa ante fugas de corriente. No deben confundirse con el limitador de potencia.
¿Quieres tener el control total de lo que consumes?
Con la app de Hello Watt puedes consultar tu consumo real en euros y kWh, y seguir la evolución de tus gastos día a día.
¡Descárgala!Preguntas frecuentes sobre bajar la potencia contratada
¿Cuántas veces se puede cambiar la potencia contratada?
Tienes derecho a al menos un cambio cada doce meses. Si pides una segunda modificación antes de ese plazo, la distribuidora puede rechazarla. Por eso conviene calcular bien la potencia antes de bajarla. La excepción es el cambio de titular (por ejemplo, al entrar en un alquiler), que permite modificarla sin esperar.
¿Es gratis bajar la potencia?
No. Tiene un coste regulado fijo de 9,04476 € antes de impuestos (derechos de enganche), independientemente de los kilovatios que reduzcas. Lo fija la normativa, no tu compañía: la comercializadora no cobra nada, solo traslada a tu factura lo que cobra la distribuidora. Se refleja en la primera factura posterior al cambio.
¿Hay que cambiar el contador?
Normalmente no. La mayoría de los hogares tienen el contador telegestionado, así que el cambio se hace de forma remota, sin visitas ni sustituir equipos. Solo en instalaciones de más de 20 años podría exigirse un boletín eléctrico actualizado, algo más habitual al subir potencia que al bajarla.