Con el continuo aumento de los costes energéticos, reducir el consumo de electricidad se ha convertido en una prioridad para muchos hogares. Descubre nuestros consejos para optimizar tu consumo, contratar luz con la tarifa más adecuada y ahorrar de forma eficiente en el día a día. Resumen Usar bombillas LED, electrodomésticos eficientes y apagar dispositivos en stand-by reduce el consumo sin afectar la comodidad. Comparar ofertas energéticas ayuda a encontrar las mejores compañías de luz y ahorrar en la factura eléctrica. También es recomendable ajustar la temperatura y usar termostatos programables. Resumen ¿Qué aspectos debo tener en cuenta para ahorrar en la factura de la luz? Consejos prácticos para reducir el consumo eléctrico ¿Cómo puedes reducir el coste de tu consumo eléctrico? Preguntas frecuentes sobre cómo ahorrar luz ¿Qué aspectos debo tener en cuenta para ahorrar en la factura de la luz? Antes de adentrarnos en los consejos prácticos, es fundamental entender qué aspectos influyen directamente en tu factura eléctrica. Para conseguir ahorrar en luz, es clave conocer la diferencia entre potencia y energía y ajustar la potencia contratada a tus necesidades reales. Una potencia excesiva aumenta innecesariamente los costes fijos, mientras que una insuficiente puede provocar cortes en el suministro. También es importante comparar las tarifas disponibles en el mercado y elegir la que mejor se adapte a tu patrón de consumo. Estar atento a posibles cambios en el IVA de la luz y el impuesto de electricidad también puede afectar al coste final. Consejos prácticos para reducir el consumo eléctrico Reducir el consumo de electricidad no solo es bueno para tu bolsillo, sino también para el planeta. Consumir menos energía trae consigo varias ventajas: Ahorro en la factura: reducir el consumo de electricidad repercute directamente en una reducción de los costes energéticos. Adoptar hábitos más eficientes en el día a día, invertir en equipos de bajo consumo y elegir la compañía de luz más barata hará que notes la diferencia a largo plazo. Según datos de Hello Watt, los clientes que han cambiado de tarifa han conseguido ahorros de hasta 1.200 euros al año, reduciendo la factura en un 50 %. Limitar el impacto medioambiental: disminuir el consumo energético ayuda a limitar las emisiones de efecto invernadero. También puedes optar por contratar luz ecológica para que cada decisión ayude a cuidar el medioambiente. No es necesario hacer grandes cambios en tu hogar para adoptar hábitos sostenibles. De hecho, cada kWh cuenta, si los sumas todos, notarás la diferencia en tu consumo y en la factura día a día. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) estima que implementar medidas de eficiencia energética para ahorrar luz en casa puede suponer un ahorro de aproximadamente 300 euros anuales. Iluminación eficiente Una vivienda media suele contar con 15 puntos de luz, que representan entre el 10 y el 15 % de la factura eléctrica. Para gastar menos luz en casa, es fundamental optar por bombillas LED, mucho más eficientes que las tradicionales. Pueden durar hasta 40.000 horas y proporcionan la misma iluminación consumiendo entre 6 y 10 veces menos. Aunque su coste inicial puede ser algo elevado, la inversión se amortiza rápidamente gracias al ahorro en la factura. Asegúrate de que tus LED cuenten con una buena clasificación energética. ¿Qué es la etiqueta energética? La etiqueta energética es una placa que compara la eficiencia de electrodomésticos como lavadoras, frigoríficos o televisores, indicando su clase (de A a G), consumo anual de energía y otros factores como el uso de agua o el nivel de ruido. Para ahorrar energía y reducir la factura, elige modelos de clase A o B, que además son más sostenibles. Electrodomésticos de bajo consumo La antigüedad de los electrodomésticos influye en su eficiencia. Un aparato antiguo consumirá más energía que un modelo más reciente. Al comprar, fíjate en la etiqueta energética: los modelos más eficientes (A o más) consumen mucha menos electricidad, lo que compensa su precio inicial con el ahorro en la factura. Para que tengas una idea más clara del impacto de la etiqueta energética, hemos comparado el consumo anual estimado en kWh de un electrodoméstico estándar y un modelo con etiqueta energética optimizada: *Los valores son aproximados y pueden variar según el modelo y el uso de cada electrodoméstico. Es recomendable consultar la etiqueta energética específica de cada aparato para obtener información más precisa. Optimiza el uso de tus electrodomésticos ¿Sabías que los electrodomésticos representan alrededor del 44 % de la factura doméstica? Uno de los consejos más comunes es llenar bien la lavadora y el lavavajillas antes de ponerlos en marcha, así como elegir programas “eco”. Lavar la ropa a baja temperatura es igual de eficaz y consume mucha menos energía. Si tu consumo eléctrico ha cambiado, quizás necesites una tarifa de luz más barata o una potencia contratada diferente que se adapte a tu consumo de cada día. Usa correctamente la vitrocerámica La vitrocerámica es uno de los electrodomésticos que más consume en la cocina. Para reducir tu gasto eléctrico, es fundamental utilizarla de forma eficiente: Elige el fogón adecuado: usa siempre el fogón del tamaño acorde a tu sartén u olla. Nunca uses un fogón más grande que el recipiente, ya que desperdiciarás energía calentando el aire. Aprovecha el calor residual: la vitrocerámica mantiene el calor durante varios minutos después de apagarla. Apaga la placa 5-10 minutos antes de terminar la cocción y aprovecha este calor residual para finalizar el cocinado. Usa tapas: cubrir ollas y sartenes acelera la cocción y reduce el consumo hasta un 25 %. Cocina de forma responsable En la cocina, algunos pequeños gestos pueden suponer una gran diferencia en tu consumo de energía. Cuando cocines: Usa tapas en ollas y sartenes para acelerar la cocción y reducir el consumo en un 25 %. Utiliza un fogón adecuado para cada recipiente y evita desperdiciar energía. ¡Importante! Si estás en proceso de mudanza o necesitas realizar un cambio de titular de la luz, es recomendable hacerlo cuanto antes para evitar interrupciones en el suministro. Apaga los aparatos en stand-by Es un detalle importante que en los hogares se suele pasar por alto. Aunque parezca poco, se calcula que los aparatos en modo de espera consumen alrededor del 11 % del consumo energético total al año de electricidad. Esto puede representar entre 80 y 100 euros al año. Se trata de un ahorro que se puede conseguir adoptando pequeños hábitos: Desenchufa los aparatos que no estés utilizando. Usa regletas con interruptor para apagar varios dispositivos a la vez y evitar el consumo en modo de espera. Ajusta la temperatura de los electrodomésticos que generan calor, como el horno, la lavadora o el frigorífico, para optimizar su consumo energético. Estos pequeños cambios pueden ayudarte a ahorrar luz en casa de forma significativa. ¿Quieres cambiar de compañía de luz? En Hello Watt comparamos las ofertas por ti y gestionamos todo el cambio de comercializadora, sin cortes de suministro ni papeleo. ¡Te ayudamos! Controla las habitaciones vacías Un error común que aumenta innecesariamente la factura es dejar luces encendidas o climatización funcionando en habitaciones que no se están utilizando: Apaga siempre las luces al salir de una habitación vacía. Aunque parezca obvio, este hábito puede suponer un ahorro considerable a final de mes. Cierra las puertas de las habitaciones que estén siendo climatizadas (con calefacción o aire acondicionado). Esto evita que el aire climatizado se escape y mantiene la temperatura estable, reduciendo el trabajo del sistema y el consumo energético. Desconecta la climatización en espacios que no utilizas regularmente, como habitaciones de invitados o trasteros. Temperatura de la calefacción y el aire acondicionado El 60 % del consumo eléctrico de un hogar proviene de la calefacción, ya sea de gas o electricidad. Bajar la calefacción un 1 °C puede ahorrar hasta un 7 % en el consumo de calor. Para ello, se recomienda mantener la temperatura de la calefacción entre 18 y 20 °C en invierno y la del aire acondicionado en torno a 25 °C en verano. No ventilar en exceso en invierno La ventilación es necesaria para renovar el aire interior, pero hacerlo de forma excesiva en invierno puede disparar tu consumo de calefacción: Ventila de forma eficiente: abre las ventanas durante 5 - 10 minutos al día, preferiblemente en las horas centrales, cuando la temperatura exterior es más alta. Apaga la calefacción mientras ventilas para no derrochar energía calentando el exterior. Cierra bien las ventanas el resto del día para conservar el calor interior. Evita corrientes de aire innecesarias que enfríen rápidamente el hogar. Termostato programable para controlar tu consumo Instalar un termostato programable o inteligente permite ajustar la temperatura de tu hogar según tus necesidades: evitando calentar o enfriar habitaciones vacías. Adaptarlo a tus horarios puede generar un ahorro significativo. Estos termostatos van un paso más allá, ya que permiten controlar la temperatura a distancia mediante una aplicación móvil. Además, ofrecen funciones como ajuste automático según si hay personas en casa, programación inteligente y gestión eficiente del consumo. Mantenimiento de calefacción y aire acondicionado Para maximizar la eficiencia energética es esencial realizar un mantenimiento regular de los sistemas de calefacción y aire acondicionado. Un aparato con un mal mantenimiento puede: Sobrecalentarse Averiarse con más frecuencia Perder eficiencia Consumir más energía Deteriorarse más rápidamente Baja la temperatura del agua caliente sanitaria (ACS) Después de la calefacción, la producción de agua caliente suele ser el segundo mayor gasto energético. Ajustar el calentador de agua a 50 - 55 °C en lugar de 60 °C es suficiente para reducir el gasto energético, permitiendo ahorrar luz en casa y prolongar la vida del aparato. ¡Atención! Es importante no reducir demasiado la temperatura del ACS, ya que las bacterias legionella proliferan entre 20 y 40 °C. Estas son peligrosas y pueden causar infecciones respiratorias graves en los humanos. Para prevenir cualquier riesgo de contaminación, se recomienda mantenerla por encima de 50 °C, evitando un entorno propicio para su desarrollo. ¿Cómo puedes reducir el coste de tu consumo eléctrico? Como ya has podido comprobar, el primer paso para ahorrar en la factura de la luz es optimizar el uso de la energía en tu hogar. Por otro lado, si también quieres reducir el coste eléctrico, existen algunas soluciones que puedes implementar en tu vivienda. Cambia a una tarifa más adaptada a tu uso Una de las formas más efectivas de ahorrar en luz sin cambiar tus hábitos es elegir una tarifa que se ajuste mejor a tu patrón de consumo. Existen diferentes opciones en el mercado: Tarifas con discriminación horaria: si consumes más electricidad por la noche o en fines de semana, una tarifa nocturna o con discriminación horaria puede reducir significativamente tus costes. Tarifas planas: para quienes buscan estabilidad y previsibilidad, las tarifas planas de luz pueden ser una buena opción. Mejores tarifas combinadas: si tienes contratada tanto luz como gas, busca la mejor opción para maximizar tu ahorro. Compara las tarifas más económicas del mercado y elige la que mejor se adapte a tus necesidades. Los usuarios que realizan un cambio de tarifa pueden lograr hasta 1.200 euros de ahorro. Reduce la potencia contratada Muchos hogares tienen contratada más potencia de la que realmente necesitan, lo que aumenta innecesariamente la parte fija de la factura. Revisar y ajustar la potencia contratada a tus necesidades reales puede suponer un ahorro significativo sin afectar tu comodidad. Para determinar si tu potencia es adecuada, observa si los diferenciales saltan con frecuencia (señal de que necesitas más potencia) o si nunca has tenido problemas (podrías reducirla). Paneles solares: ¡una inversión rentable! Si eres propietario, instalar paneles solares es una buena opción para producir energía limpia, sostenible y renovable. Aunque no reducen directamente el consumo energético, permiten disminuir la factura eléctrica al producir parte de la electricidad que necesitas. ¿Por qué los paneles solares pueden ser la solución que buscas? Ahorro a largo plazo en la factura de electricidad. Mayor autonomía energética y estabilidad en el suministro. Revalorización de la vivienda con una instalación sostenible. Compara ofertas de energía y potencia contratada Si ya has adoptado hábitos de consumo responsables, todavía puedes ahorrar más. Para ello, considera la posibilidad de cambiar de compañía de luz. Existen herramientas como Hello Watt que te ayudan a encontrar la mejor opción según tu consumo. Para empezar, tienes que saber qué compañía de luz tienes, si no lo sabes, revisa tu factura o consulta con la Red Eléctrica Española: puedes optar por el mercado regulado de luz o el mercado libre de luz. Además, si buscas estabilidad, algunas compañías ofrecen una tarifa plana de luz. Si lo necesitas, recuerda que también puedes solicitar el Bono Social de Luz para acceder a descuentos en tu factura. Si te estás planteando cambiar de compañía o ajustar tu contrato, es útil conocer ciertos aspectos. Por ejemplo, si te mudas o necesitas activar el suministro, el coste de dar de alta la luz dependerá de la potencia contratada e incluirá tasas como derechos de acceso y enganche. Además, es importante saber cuánto tardan en dar de alta la luz, un proceso que suele llevar entre 5 y 7 días. Si la vivienda no tiene cédula de habitabilidad, es posible que necesites el boletín eléctrico para verificar la instalación. En caso de querer cambiar de compañía de luz, asegúrate de comparar las ofertas y revisar si es mejor el PVPC o el mercado libre según tu consumo. Finalmente, si ya no necesitas el suministro, puedes dar de baja la luz sin coste adicional. ¿Más información? ¡El equipo de Hello Watt resuelve todas tus dudas y te acompaña para que tomes la mejor decisión sobre tu energía! ¡Contáctanos! Preguntas frecuentes sobre cómo ahorrar luz ¿Cuáles son las causas del aumento de mi factura de electricidad? Son muchos los factores que pueden explicar el incremento de tu factura de electricidad. Un uso excesivo de electrodomésticos de alto consumo, un mantenimiento inadecuado de los equipos o un aislamiento térmico deficiente son algunas de las causas más frecuentes, que a menudo suelen pasar desapercibidas en los hogares. ¿Cómo saber qué potencia necesito? Para determinar la potencia eléctrica que necesitas en tu hogar, debes considerar cuántos aparatos vas a utilizar de forma simultánea. La potencia se mide en kilovatios (kW) y determina cuántos dispositivos puedes conectar al mismo tiempo sin que salten los diferenciales. Pasos para calcular tu potencia ideal: Identifica tus electrodomésticos principales: haz una lista de todos los aparatos que sueles usar simultáneamente (nevera, lavadora, horno, calefacción, aires acondicionados, etc.). Suma las potencias: cada electrodoméstico tiene una potencia específica que puedes consultar en su etiqueta o manual. Suma la potencia de todos los que uses al mismo tiempo, especialmente en momentos de máximo consumo. Añade un margen de seguridad: es recomendable añadir un 10 - 15 % adicional para tener margen y evitar cortes por sobrecarga. Observa tu consumo actual: si nunca saltan los diferenciales y tu consumo es estable, es posible que tengas contratada más potencia de la necesaria y puedas reducirla para ahorrar en la factura de la luz. Las potencias estándar en hogares españoles suelen estar entre 3,45 y 5,75 kW, aunque puede variar según el tamaño de la vivienda y los hábitos de consumo. Ajustar correctamente la potencia contratada es una forma efectiva de ahorrar energía y reducir la factura sin comprometer tu comodidad. Modificado el 19 enero 2026 Verificado por Melissa Ramírez Isabel Adalid Redactora experta en energías renovables Especializada en energías renovables y comunicación digital, combina formación en Periodismo, Comunicación Medioambiental y Marketing Digital. Su labor se centra en la creación de contenidos optimizados y divulgativos sobre electricidad, gas, autoconsumo y eficiencia energética. Con un estilo claro y cercano, facilita la comprensión de temas complejos y promueve decisiones informadas hacia un consumo energético más sostenible, con especial atención a la transición hacia las energías renovables.