Trucos para ahorrar luz en verano y pagar menos en tu factura

Con la llegada del calor, la factura de la luz se dispara. Descubre cómo reducir el consumo eléctrico en verano, contratar luz con la tarifa más adecuada para la temporada y ahorrar de forma eficiente

Resumen

  • El aire acondicionado puede llegar a representar uno de los mayores gastos eléctricos de un hogar en los meses de verano.
  • Ajustar el termostato del aire acondicionado (AC) a 24-26 °C y gestionar bien las persianas puede suponer un ahorro considerable durante el verano.
  • Revisar la potencia contratada y elegir la tarifa más adecuada son las medidas mayor sencillas.
Ahorrar luz

¿Tu factura de la luz se dispara cada vez que llega el calor?

Tienes las luces apagadas casi todo el día, mantienes los mismos hábitos con tus electrodomésticos y, aun así, la factura de la luz se ha disparado. Probablemente, lo que ha cambiado es el uso del aire acondicionado, que funciona horas y horas; el frigorífico trabajando más para combatir el calor exterior  o la bomba de la piscina en marcha.

En verano el consumo no viene de un único golpe sino de una suma silenciosa de aparatos que trabajan más de lo habitual. Identificarlos y actuar sobre ellos es la diferencia entre una factura razonable y una que te arruina el verano. La buena noticia es que encontrar la compañía adecuada y aplicar unos pocos cambios concretos, puede reducir esa factura entre un 20 y un 30 %.

¿Qué es lo que más consume electricidad en verano? 

Para reducir la factura, primero hay que saber dónde se va el dinero. Estos son los principales culpables del aumento del consumo eléctrico en los meses cálidos:

  • El aire acondicionado: un equipo split de 2.500 W funcionando 8 horas al día puede costar entre 70 y 100 euros al mes por sí solo. Nada en el hogar se le acerca a este consumo.
  • El frigorífico: con temperaturas exteriores de 35-40 °C, el compresor trabaja constantemente para mantener el interior frío. Su consumo puede aumentar hasta un 25 % respecto a otros meses.
  • La bomba de la piscina: discreta pero constante, puede consumir más de 700 W durante horas. 
  • Los picos de potencia: AC + lavadora + lavavajillas + frigorífico arrancando al mismo tiempo es una combinación que puede hacer saltar el diferencial o forzarte a contratar más potencia de la que realmente necesitas.
  • El ocio en casa: es posible que durante las horas de más calor también haya un mayor uso de aparatos como televisión, consolas, cargadores y ventiladores, que  generan un consumo silencioso que, sumado al resto, tiene un impacto real en la factura.

Consejos para ahorrar luz en verano

1. Pon el aire acondicionado a la temperatura correcta

Cada grado que bajas en el termostato del AC encarece el consumo entre un 7 y un 8 %. Poner el split a 20 °C en lugar de 25 °C no enfría la casa mucho más rápido, pero sí cuesta bastante más. La franja entre 24 y 26 °C es la que mejor equilibra confort y ahorro según los expertos en eficiencia energética.

Por la noche, en gran parte de España, sobre todo en el norte, la temperatura exterior baja lo suficiente como para apagar el AC y dormir con el ventilador o simplemente con la ventana abierta. Ese cambio de hábito solo, aplicado sistemáticamente, puede reducir el gasto en refrigeración en una estimación del 20-30 % a lo largo del verano.

¡Recuerda! 

No refrigeres habitaciones vacías. Cerrar las puertas de los dormitorios que no estás usando y apagar el AC en esas zonas supone un ahorro en la factura de refrigeración.

2. Baja las persianas antes de que entre el calor

El error más común en verano es esperar a que la casa esté ya caliente para bajar las persianas. Para entonces el calor ya está dentro y el aire acondicionado necesitará mucho más tiempo y energía para compensarlo.

La estrategia correcta es la preventiva: bajar las persianas antes de que el sol dé de lleno en cada fachada, especialmente en las orientaciones sur y oeste entre las 12:00 y las 17:00. Las persianas o cortinas oscuras pueden bloquear hasta el 70 % de la radiación solar antes de que caliente el interior.

Por la noche, cuando el exterior se enfría, invierte la estrategia: abre ventanas en lados opuestos de la vivienda para generar corriente cruzada y ventilar sin gastar un euro. Esta ventilación nocturna puede reducir la temperatura interior de cara al día siguiente.

Impacto en el sistema de refrigeración, muestra de las ciudades de Madrid y Barcelona. Estudio propio.

3. Instala un termostato programable o inteligente

Dejar el aire acondicionado funcionando a tope mientras no hay nadie en casa es uno de los mayores desperdicios energéticos del verano. Un termostato programable permite que el equipo esté apagado o en modo ahorro durante las horas de ausencia y que la vivienda ya esté a una temperatura agradable cuando llegas, sin haber estado enfriando el vacío.

Los termostatos inteligentes detectan tu ubicación a través del móvil y anticipan tu llegada. Algunos modelos han demostrado ahorros de hasta el 30 % en refrigeración, con una inversión que se recupera en menos de dos veranos.

4. El ventilador como primer recurso

Un ventilador de techo o de pie consume entre 30 y 70 W y un equipo de aire acondicionado, entre 1.500 y 2.500 W. La diferencia es de hasta 20 veces más consumo con el AC. Aunque el ventilador no baja la temperatura del aire, reduce la sensación térmica gracias al efecto de evaporación sobre la piel, lo que en muchas situaciones es suficiente.

Reserva el aire acondicionado para las horas de calor más intenso y usa el ventilador el resto del día. Combinarlos también funciona: con el AC puesto, un ventilador circulando el aire frío por la habitación permite subir el termostato 2-3 °C sin perder confort.

5. Cocina sin horno y en las horas más frescas

El horno en verano es doblemente caro: consume electricidad y calienta la vivienda, lo que obliga al AC a trabajar más para compensar ese aporte térmico. Minimizar su uso tiene un impacto directo en la factura.

  • Microondas en lugar de horno: para calentar y cocinar porciones, consume menos energía.
  • Cocina a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando la temperatura interior es más baja.
  • Airfryer: para recetas que harías al horno, consume significativamente menos y apenas calienta la cocina.
  • Usa tapas en ollas y sartenes: acelera la cocción y reduce el consumo hasta un 25 %.

6. Reduce el gasto de la piscina sin descuidar el agua

La bomba de filtración de una piscina doméstica puede suponer una estimación de entre el 15 y el 25 % de la factura eléctrica en verano. Optimizar su uso es una de las palancas con más impacto y menos sacrificio:

  • Ajusta las horas de filtración: con uso habitual, entre 6 y 8 horas diarias son suficientes para mantener el agua en buen estado.
  • Programa la bomba en el horario valle si tienes tarifa con discriminación horaria: el kWh nocturno es bastante más barato que el diurno.
  • Mantén limpio el filtro: obstruido, obliga a la bomba a esforzarse más y disparar el consumo.
  • Considera una bomba de velocidad variable: si tu equipo es antiguo, una bomba moderna puede consumir hasta un 50 % menos con la misma eficacia.

7. El frigorífico trabaja más en verano

Con el calor, el frigorífico es uno de esos electrodomésticos que nunca para y cuyo consumo en verano sube de forma silenciosa. Estos hábitos reducen su impacto en la factura:

  • Deja enfriar los alimentos antes de guardarlos: meter comida caliente hace que el compresor arranque de inmediato y trabaje durante más tiempo del necesario.
  • Revisa el sellado de las puertas: un burlete desgastado deja escapar el frío de forma constante. Pasa un papel por el borde con la puerta cerrada: si se mueve, hay fuga.
  • Deja espacio detrás del aparato: el compresor necesita disipar calor por la parte trasera. Con al menos 5 cm de separación de la pared trabaja de forma más eficiente.
  • Ajusta las temperaturas correctamente: 3-5 °C para la nevera y -18 °C para el congelador. Ir más abajo es un consumo innecesario.

8. Aprovecha que en verano hay más horas de luz natural

En verano tenemos hasta 4-5 horas más de luz natural al día que en otros meses. Eso significa que la iluminación tiene mucho menos peso en la factura, pero sigue siendo una oportunidad fácil de aprovechar: no enciendas luces en habitaciones que ya tienen luz suficiente y apaga siempre al salir.

Si aún tienes bombillas halógenas o incandescentes, el verano es un buen momento para hacer el cambio a LED. Consumen entre 6 y 10 veces menos y, a diferencia de las antiguas, no generan tanto calor, lo que en verano también reduce ligeramente la carga.

¿Cómo pagar menos por cada kWh que consumes en verano?

Reducir el consumo es la primera línea de ahorro. Pero también es importante pagar menos por lo que consumes, y esto depende directamente de la tarifa que tengas contratada.

Elige una tarifa adaptada al patrón de consumo de verano

En verano el consumo se suele concentrar en las horas centrales del día y en las tardes, cuando el calor aprieta y el AC trabaja más. Si tu tarifa no tiene en cuenta ese patrón, estás pagando de más.

  • Tarifas con discriminación horaria: si puedes programar la lavadora, el lavavajillas o la bomba de la piscina en el horario valle, el ahorro puede ser muy significativo. El kWh nocturno puede costar hasta tres veces menos que el diurno.
  • Tarifas fija: si prefieres certeza en los meses de mayor consumo, una tarifa fija te aísla de las subidas del mercado y facilita la planificación del gasto.

Los usuarios que cambian de tarifa pueden ahorrar hasta 1.200 euros al año, según datos de Hello Watt. En verano, cuando el consumo es mayor, el impacto de estar en una tarifa inadecuada se multiplica. Comparar opciones es gratuito y no lleva más de un minuto.

¿Quieres ahorrar en tu factura?

¡Es muy simple! Utiliza el comparador Hello Watt para escoger la oferta que mejor se adapte a tus necesidades.

¡Compara!

Preguntas frecuentes sobre cómo ahorrar luz en verano

¿A qué temperatura hay que poner el aire acondicionado para ahorrar?

La franja recomendada es entre 24 y 26 °C. Bajar de 24 °C incrementa el consumo de forma considerable sin una mejora proporcional del confort. Cada grado de más supone entre un 7 y un 8 % más de consumo. Ajustar bien el termostato es, con diferencia, la medida más sencilla y efectiva para reducir la factura en verano.

¿Cuántas horas debe funcionar la bomba de la piscina en verano?

En una piscina doméstica de uso habitual, entre 6 y 8 horas diarias son suficientes para mantener el agua en condiciones óptimas. Programar esas horas en el horario valle puede suponer un ahorro muy relevante a lo largo de toda la temporada.

¿Cuándo es mejor poner la lavadora y el lavavajillas en verano?

Depende, con una tarifa fija no importa la hora, mientras que con una tarifa de discriminación horaria, el momento óptimo es el horario valle: habitualmente entre las 22:00 y las 08:00 de lunes a viernes y durante todo el fin de semana. Fuera de esas franjas, el precio del kWh puede ser mucho más caro.

¿Merece la pena cambiar de tarifa en verano?

, y especialmente si llevas más de un año sin revisar tu contrato. En verano, cuando el consumo sube, una tarifa inadecuada te cuesta más. Cambiar de compañía o de tarifa es gratuito, no genera ningún corte de suministro y puede traducirse en un ahorro de cientos de euros. Tampoco implica complicaciones el cambio de titularidad si fuera necesario.

Isabel Adalid
Isabel Adalid

Redactora experta en energías renovables

Especializada en energías renovables y comunicación digital, combina formación en Periodismo, Comunicación Medioambiental y Marketing Digital. Su labor se centra en la creación de contenidos optimizados y divulgativos sobre electricidad, gas, autoconsumo y eficiencia energética. Con un estilo claro y cercano, facilita la comprensión de temas complejos y promueve decisiones informadas hacia un consumo energético más sostenible, con especial atención a la transición hacia las energías renovables.