¿Por qué la factura de septiembre baja y aun así es la más cara en cuatro años?
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Un hogar medio con tarifa regulada pagará una estimación de 53,55 € en septiembre de 2026, frente a los 66,38 € de agosto: un 19,3 % menos. Aun así, es la factura de septiembre más alta desde 2023, un 32 % más. La bajada no viene del precio, sino de apagar el aire acondicionado; la subida, del gas y de los impuestos.
Tu factura baja porque consumes menos, no porque la luz esté más barata
Al apagar el aire acondicionado, el consumo del hogar medio cae entre un 22 % y un 25 %, y el recibo baja con él. El precio del kilovatio hora, en cambio, se queda donde estaba.
Conviene separar tres cosas que se confunden siempre:
- Consumo: los kWh que gastas.
- Precio del kWh: lo fija el mercado y la regulación.
- Factura: el resultado de ambos, más la potencia contratada, el alquiler del contador y los impuestos.

¿Por qué el precio del PVPC no baja en septiembre?
Si millones de hogares apagan el aire acondicionado, lo lógico sería que el precio se hundiera. No ocurre, y hay tres razones.
1. Tu casa pesa poco en el total del sistema. Los hogares son solo alrededor de una cuarta parte de la electricidad que consume España; el resto lo consumen la industria, los servicios, el comercio y el transporte, que en septiembre no solo no paran, sino que vuelven de vacaciones. Por eso, aunque el consumo doméstico caiga entre un 22 y un 25 %, la demanda eléctrica total del país solo baja entre un 4 y un 8 %. Y el precio se fija con la demanda de todo el sistema, no con la de las casas.
2. Si la demanda baja poco, la última central que entra sigue siendo la misma. El mercado eléctrico español funciona con un sistema marginalista: cada hora se ordenan las centrales de más barata a más cara (primero renovables e hidráulica, luego nuclear, y en último lugar los ciclos combinados de gas) y se van activando hasta cubrir toda la demanda.
La última central que hace falta marca el precio para todas. Para que el precio caiga de verdad, la demanda tendría que bajar lo suficiente como para no necesitar el gas en esa hora. Con una caída del 4-8 %, eso no pasa: el gas sigue cerrando el precio en la mayoría de las horas caras, y con el gas a 70 €/MWh, ese precio es alto.
3. La generación renovable se compensa a sí misma. En otoño baja la producción solar, que es justamente la que hunde los precios en las horas centrales del día. Eso, por sí solo, encarecería el mercado. Pero al mismo tiempo la generación eólica sube entre un 12 y un 24 % con la llegada de los frentes atlánticos. Una compensa a la otra, así que el mix no cambia lo suficiente para mover el precio en ninguna dirección.
El resultado se ve en los datos: entre agosto y septiembre de 2025, el término de energía del Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC) varió solo un 0,8 %. Prácticamente nada.
Hay un factor extra este año. La previsión apunta a un septiembre más cálido de lo normal, así que muchos hogares seguirán usando el aire acondicionado más días de la cuenta y la caída del consumo será todavía menor que en años anteriores.
¿Sabías que...?
El PVPC ya no sigue al mercado diario al 100 %. Desde 2024 se calcula mezclando el precio del mercado mayorista con referencias de los mercados de futuros, y el peso de los futuros ha ido creciendo cada año. Eso amortigua los picos, pero también hace que las bajadas del mercado tarden más en llegar a tu factura.
El gas sube más del doble y afecta a tu factura de la luz
El gas ha abierto septiembre en 70 €/MWh en el Mercado Ibérico de Gas (MIBGAS), más del doble que en los septiembres de 2023, 2024 y 2025, cuando se movía entre 32 y 37 €/MWh. Esto es debido a que detrás está la tensión en el estrecho de Ormuz.
Cuando las renovables no cubren la demanda, entran en acción las centrales de ciclo combinado, que funcionan con gas. Cuando eso sucede el gas marca el precio mayorista de la electricidad, es decir, un gas caro significa una luz cara. Y en la tarifa regulada ese precio te llega casi en tiempo real.
A eso se suma la fiscalidad, sin rebajas que amortigüen el impacto, el IVA de la luz ha pasado del 5 % de 2023 al 21 %, y el Impuesto Especial sobre la Electricidad ha vuelto a su tipo general del 5,11 % desde el pasado 1 de junio. Ese 21 % se aplica sobre una energía ya más cara.
El dato: la factura de agosto frente a septiembre
|
Concepto |
2023 |
2024 |
2025 |
2026 (est.) |
|---|---|---|---|---|
|
Factura de agosto (€) |
48,18 |
52,43 |
54,79 |
66,38 |
|
Factura de septiembre (€) |
40,52 |
39,65 |
45,78 |
53,55 |
|
Variación (%) agosto → septiembre |
−15,9 |
−24,4 |
−16,4 |
−19,3 |
Análisis de Hello Watt sobre la tarifa regulada (PVPC), con datos de ESIOS (Red Eléctrica), MIBGAS y Datadis. Consumidor tipo: 4,4 kW y consumo medio real de los hogares. Septiembre de 2026, estimado.
No es una subida año tras año: septiembre de 2024 (39,65 €) fue algo más barato que el de 2023 (40,52 €). Lo de 2026 es una ruptura al alza, 13 € más que hace un año.
Tres revisiones antes de que llegue el invierno
- Compara tu tarifa: es la única palanca de impacto inmediato. Si estás en el PVPC, recibes la subida del gas sin colchón; una tarifa de precio fijo te blinda el kWh todo el invierno.
- Revisa la potencia contratada: es un coste fijo que pagas consumas o no. Si nunca te salta el diferencial, pagas de más.
- Mira también el gas: si tu calefacción es de gas natural, la subida del MIBGAS te llegará por dos vías.
La lección de este septiembre es sencilla, la factura bajará por una razón, apagar el aire acondicionado, mientras el coste de fondo sube por razones que no controlas. Lo que queda en tu mano es asegurarte de no pagar de más en lo que sí puedes elegir.
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