¿Cuándo cambiar un electrodoméstico antiguo por uno eficiente?

Modificado por Nahomi Villanueva, Redactora experta en energías renovables el 2 de septiembre de 2026 a las 9:47
Tiempo de lectura : 2 minutos
Mujer colocando una toalla blanca en una lavadora de carga frontal en un cuarto de lavandería.

Un electrodoméstico viejo puede gastar en la factura más de lo que parece, aunque no siempre compensa cambiarlo. Todo depende de si el ahorro anual amortiza el sobrecoste antes de que acabe la vida útil del nuevo, algo que se calcula en tres pasos.

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Antes que nada, ¿tu aparato está para cambiarlo?

El primer paso es mirar los años y el estado del aparato. Como referencia, esta es la vida útil orientativa de los grandes electrodomésticos, que puede variar según la marca y el uso:

  • Frigorífico: 10-15 años.
  • Lavadora: 8-12 años.
  • Lavavajillas: 8-10 años.
  • Secadora: 10-13 años.
  • Horno eléctrico: 10-15 años.
  • Microondas: 7-10 años.

Ahora la letra pequeña que muchos anuncios omiten: si tu aparato es joven, sigue en garantía o la avería es barata, lo lógico es repararlo, no cambiarlo. La normativa europea de derecho a reparar refuerza esta opción, con más disponibilidad de piezas y reparaciones. 

Cambiar solo tiene sentido cuando el aparato está cerca del final de su vida útil o cuando su consumo es tan alto que el ahorro justifica la compra. Para saber si es tu caso, solo tienes que seguir un método de tres pasos.

El método en 3 pasos para saber si te compensa

Paso 1. ¿Reparar o sustituir? La regla del 50 % 

Si arreglar tu aparato cuesta más de la mitad de lo que vale uno nuevo equivalente, plantéate cambiarlo. ¿Por qué el 50 %? Porque a partir de ahí pagas casi medio aparato nuevo para alargar la vida de uno ya desgastado, con más riesgo de que vuelva a averiarse.

Paso 2. ¿Cuánto gasta de más al año? 

Usa esta fórmula sencilla:

Ahorro anual = (kWh/año del viejo − kWh/año del nuevo) × precio de tu kWh

Si no conoces el consumo del viejo, puedes estimarlo con su etiqueta energética (si la conserva), con un medidor enchufable de bajo coste o aprendiendo a calcular el consumo eléctrico de un aparato. El del modelo nuevo viene indicado en su ficha. Por otra parte, el precio de tu kWh lo puedes ver en tu factura de luz

Paso 3. ¿En cuántos años lo amortizo? 

Divide el sobrecoste del aparato nuevo entre el ahorro anual, obtendrás los años que tardas en recuperar la inversión. Si ese número es menor que los años de vida útil que le quedan al nuevo, cambiar te compensa.

Pongamos un frigorífico como ejemplo

Supongamos que tenemos una nevera antigua que consume unos 500 kWh al año y una eficiente que consume unos 150 kWh (una diferencia de 350 kWh). Con un precio de 0,18 €/kWh (aquí puedes usar el precio de la luz que haya en tu contrato), el ahorro rondaría los 63 € al año

Si el modelo nuevo cuesta unos 150 € más que uno básico, lo amortizas en algo más de dos años, muy por debajo de sus 10-15 años de vida útil. En este caso, cambiar compensa con claridad.

Ten en cuenta que estas cifras son orientativas, un frigorífico eficiente suele moverse entre 100 y 200 kWh al año, mientras que uno antiguo puede superar con facilidad los 500 kWh. Cuanto más viejo sea el tuyo, mayor será el ahorro.

¿Por cuál electrodoméstico empezar?

Prioriza los aparatos que más pesan en tu factura, que son aquellos que están siempre encendidos o los que gastan energía en enfriar o calentar. Además, conviene saber cuánto consume cada electrodoméstico en tu hogar para atacar primero el que más gasta.

Aparato

¿Compensa cambiarlo?

Frigorífico y congelador

Sí, es prioritario: funcionan 24 horas y el ahorro se acumula todo el año

Secadora de resistencia

Sí: una de bomba de calor consume bastante menos

Lavadora y lavavajillas

Sí, si son muy antiguos: el grueso del gasto es calentar el agua

Horno y vitrocerámica

Según el uso: compensa menos si los usas poco

Microondas y pequeños aparatos

Normalmente no: consumen poco y el cambio tarda en amortizarse

Detalles que debes tomar en cuenta

Ten en cuenta la etiqueta energética. Desde marzo de 2021 se usa una escala nueva de la A a la G, más exigente que la anterior: una "A+++" antigua no equivale a una "A" actual, así que compara siempre el consumo en kWh al año, no solo la letra.

También pueden serte útiles las ayudas del Plan Renove, que subvencionan la sustitución por modelos eficientes, normalmente entre 100 y 300 € por aparato. Se gestionan por comunidades autónomas, con convocatorias, importes y plazos que varían, y suelen exigir entregar el aparato viejo para su reciclaje. 

Por último, si vas a cambiar un electrodoméstico, no tires el antiguo a la basura, llévalo a un punto limpio o entrégalo al comprar el nuevo, que es la vía habitual de reciclaje.

Artículo redactado y verificado por una experta de Hello Watt

Nahomi Villanueva
Nahomi Villanueva

Redactora experta en energías renovables

Licenciada en Comunicación Social con mención en Periodismo Corporativo por la Universidad Santa María y Máster en Management por la Universitat Jaume I. Con formación en comunicación y experiencia en redacción digital, se especializa en transformar temas complejos en contenidos claros y accesibles para todo tipo de audiencias. Leer más sobre Nahomi Villanueva

Áreas de especialización:

Electricidad Medio ambiente Eficiencia energética Consumo energético
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