Por qué sube el gas y la gasolina en julio de 2026

Modificado por Isabel Adalid, Redactora experta en energías renovables el 2 de julio de 2026 a las 16:29
Tiempo de lectura : 3 minutos
imagen de una persona mirando sus facturas

Desde el inicio de julio, el gas y la gasolina han subido a la vez. Los dos comparten mecanismo: el fin escalonado del Impuesto sobre Hidrocarburos que había sido rebajado y que ayudaba a amortiguar la crisis energética desde marzo.

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¿Por qué se ha disparado el petróleo?

El Brent ha subido un 31,5 % en el periodo que ha servido de referencia para la revisión de precios de julio, lo que ha encarecido el coste de la materia prima energética un 23,7 %

Este repunte afecta de forma directa a la gasolina y el gasóleo, que se refinan a partir del petróleo, y también a la Tarifa de Último Recurso (TUR) de gas, cuya fórmula regulatoria usa el Brent como referencia para calcular el coste de la materia prima. 

Este es el mismo índice, aplicado a dos productos distintos, y ambos tributan por el mismo Impuesto sobre Hidrocarburos.

¿Sabías que...? 

La fórmula que fija la TUR de gas cada trimestre no se basa en el precio del gas, sino en el del petróleo Brent. Se diseñó así en 2009, cuando en España no existía todavía un mercado organizado de gas natural, y desde entonces sigue vinculada a un índice que, en realidad, mide otra materia prima distinta.

El segundo golpe, la retirada de la ayuda fiscal

En marzo, el Gobierno aprobó un paquete de ayudas (Real Decreto-ley 7/2026) para contener el impacto de la crisis en la factura: rebaja del IVA del 21 al 10 % en gas y carburantes, además de descuentos en el Impuesto sobre Hidrocarburos. Esa protección tenía fecha de caducidad, y ha ido venciendo entre junio y julio: primero el IVA del gas y de los carburantes ha vuelto a su tipo general del 21 % desde el 1 de junio.

Después el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos del gas natural, que no desaparece de golpe sino que se retira de forma progresiva:

  • Pasa de los 0,00108 €/kWh vigentes desde marzo a 0,001404 €/kWh en julio
  • Subirá a 0,00173 €/kWh en agosto. 
  • Y a 0,00202 €/kWh en septiembre. 
  • Hasta recuperar en octubre su nivel previo a la crisis (0,00234 €/kWh). 

Estas cifras no son fijas: el Real Decreto-ley incluye una cláusula que puede alterar la subida de agosto y septiembre si la comparación interanual del IPC del gas supera el 15 % en un mes concreto.

En los carburantes ocurre algo parecido: el mismo Impuesto sobre Hidrocarburos rebaja su descuento de 20 céntimos por litro a 15 céntimos en julio, 10 en agosto y 5 en septiembre, y desaparecería por completo en octubre salvo que se reactive por una nueva emergencia.

Es decir, no se trata de una subida de impuestos nueva, sino de la desaparición ordenada de una ayuda temporal, justo en el momento en que el petróleo vuelve a apretar.

¿Puede haber una nueva rebaja?

El Real Decreto-ley aprobado el 29 de junio incluye una cláusula de seguridad, es decir, si el IPC de la energía o de los carburantes supera el 15 % interanual, el Gobierno podría reactivar parte de las rebajas fiscales. El matiz importante es que esa cláusula actúa después de que la subida ya se haya notado en las facturas, no antes, así que no evita el primer golpe.

Cómo lo vas a notar según tu suministro

  • Si tienes la tarifa regulada de gas (TUR): la revisión trimestral que entra en vigor cada 1 de julio ha coincidido con la subida del Brent, y el resultado es un encarecimiento medio de en torno al 14 % en el precio regulado. El impacto real en tu bolsillo dependerá de tu tramo y, sobre todo, de cuánto gas consumas en verano, que suele ser mucho menos que en invierno.
  • Si tienes gas en el mercado libre con tarifa fija: tu precio por kWh no cambia durante la vigencia de tu contrato, así que de momento notarás sobre todo la subida del IVA, no la del precio de la materia prima.
  • Si repostas gasolina o diésel: el encarecimiento es más inmediato, porque el precio en el surtidor se ajusta prácticamente a diario. Con las referencias de finales de junio, llenar un depósito medio de gasolina puede costar entre 5 y 6 euros más que antes del 1 de julio.

Cómo protegerte de esta volatilidad

Si notas que tu factura de gas cambia demasiado de un trimestre a otro, la vía más directa para dejar de depender de estas revisiones es pasarte a una tarifa fija en el mercado libre, donde el precio por kWh se mantiene estable durante los 12 meses de contrato, al margen de lo que decida el BOE cada trimestre o de cómo se mueva el petróleo. 

Antes de que llegue la temporada de calefacción en otoño, cuando el consumo de gas se dispara, puede ser un buen momento para comparar las tarifas de gas disponibles este mes y asegurar un precio antes de la próxima revisión de octubre.

Isabel Adalid
Isabel Adalid

Redactora experta en energías renovables

Especializada en energías renovables y comunicación digital, combina formación en Periodismo, Comunicación Medioambiental y Marketing Digital. Su labor se centra en la creación de contenidos optimizados y divulgativos sobre electricidad, gas, autoconsumo y eficiencia energética. Con un estilo claro y cercano, facilita la comprensión de temas complejos y promueve decisiones informadas hacia un consumo energético más sostenible, con especial atención a la transición hacia las energías renovables.

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