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Un wallbox (un cargador doméstico instalado en el garaje o aparcamiento) cambia completamente la experiencia de tener un coche eléctrico: carga más rápido, es más seguro y, bien configurado, puede aprovechar las horas más baratas de la tarifa. Esta guía explica qué es, cuánto cuesta instalarlo, cuánto se ahorra respecto a cargar en puntos públicos y qué hay que tener en cuenta antes de pedirlo.
Un wallbox es un punto de recarga diseñado específicamente para vehículos eléctricos que se instala en un garaje privado o plaza de aparcamiento. A diferencia de un enchufe doméstico convencional, incorpora sistemas de protección eléctrica y permite gestionar la carga de forma mucho más eficiente.
Aunque la mayoría de los coches eléctricos incluyen un cable para conectarlos a un enchufe Schuko, esta opción está pensada para un uso ocasional. Un wallbox está preparado para soportar cargas prolongadas durante muchas horas, ofrece mayor seguridad y reduce considerablemente los tiempos de recarga.
Además, muchos modelos actuales incorporan conexión WiFi o Bluetooth, programación horaria y gestión inteligente de la potencia.
La principal diferencia está en la potencia disponible.
Sistema de carga
Potencia habitual en kW
Tiempo aproximado para cargar una batería de 50 kWh en horas
Enchufe doméstico
2,3
22-24
Wallbox monofásico
7,4
7-8
Wallbox trifásico
11
4-5
Los tiempos son orientativos y dependen del vehículo y de la potencia que admita.
Esto significa que un wallbox puede reducir el tiempo de carga hasta en tres veces respecto a un enchufe convencional.
¿CA o CC?
Si quieres entender mejor cómo funciona la recarga según el tipo de corriente, puedes consultar nuestro artículo sobre carga corriente (CA) vs corriente continua (CC) en vehículos eléctricos.
Además de ahorrar tiempo, cargar en casa suele resultar mucho más económico.
Por ejemplo, un coche con un consumo medio de 17 kWh cada 100 km tendría un coste aproximado de:
Lugar de carga
Precio del kWh en €
Coste cada 100 km en €
En casa (tarifa con discriminación horaria)
0,10-0,15
1,70-2,55
Punto público rápido
0,45-0,70
7,65-11,90
La diferencia puede superar los 8 € por cada 100 kilómetros, por lo que quienes recorren muchos kilómetros al año amortizan antes la instalación.
Elegir una tarifa con discriminación horaria permite aprovechar los periodos con la electricidad más barata y reducir aún más el coste de cada recarga.
El precio total depende tanto del equipo elegido como de la complejidad de la instalación eléctrica. En la mayoría de viviendas unifamiliares o garajes comunitarios, el coste suele situarse entre 700 y 1.800 €.
Actualmente existen wallboxes para distintos presupuestos y necesidades. De forma orientativa:
Más que fijarse en la marca, conviene comprobar aspectos como:
El wallbox debe instalarlo siempre un electricista autorizado. El coste de la instalación dependerá principalmente de:
En instalaciones sencillas el coste puede rondar los 300 o 400 €, mientras que los trabajos más complejos pueden superar los 1.000 €.
Antes de instalar un wallbox conviene comprobar si la vivienda dispone de suficiente potencia contratada.
Si el coche empieza a cargarse mientras funcionan otros electrodomésticos de alto consumo, podría superarse la potencia disponible y producirse un corte del suministro.
En algunos casos será necesario solicitar una ampliación de potencia, un trámite que implica el pago de derechos regulados y que incrementará ligeramente el término fijo de la factura.
La potencia adecuada depende de la potencia máxima de carga en corriente alterna que admita el vehículo, de la instalación eléctrica, del tiempo disponible para cargar y de la potencia contratada. Un equipo de 7,4 kW puede ser habitual en instalaciones monofásicas, pero no es necesariamente la mejor opción para todas las viviendas.
Instalar un punto de recarga puede resultar más económico gracias a las ayudas públicas disponibles.
El Programa Auto+ es una línea de ayudas para la compra de vehículos eléctricos y electrificados. No incluye, según la información oficial publicada hasta ahora, ayudas específicas para instalar puntos de recarga domésticos.
Para saber si existen subvenciones para instalar un wallbox, conviene revisar las convocatorias vigentes del programa MOVES u otras ayudas estatales o autonómicas.
Si además estás pensando en cambiar de vehículo, quizá te interese conocer las ayudas disponibles para ahorrar al comprar un coche eléctrico.
Instalar el cargador es solo el primer paso. Configurarlo correctamente permite reducir todavía más el coste de cada recarga.
La mayoría de los wallboxes permiten elegir la hora de inicio de la carga. Programar la recarga durante las horas de menor precio puede reducir significativamente el coste mensual, especialmente si el vehículo se utiliza todos los días. Además de ahorrar dinero, esta práctica ayuda a repartir mejor el consumo eléctrico.
Muchos equipos incorporan gestión dinámica de potencia. Esta función mide el consumo instantáneo de la vivienda y ajusta automáticamente la velocidad de carga para no superar la potencia contratada. Así se evitan cortes de suministro y, en muchos casos, no es necesario contratar más potencia.
Aunque los coches eléctricos permiten cargar la batería al 100 %, hacerlo todos los días puede acelerar su degradación.
Por eso, muchos fabricantes recomiendan establecer un límite de carga del 80 % para el uso diario y reservar el 100 % únicamente para viajes largos. Los wallboxes con aplicación móvil permiten configurar este límite fácilmente.
Si vives en un edificio con garaje comunitario, también puedes instalar un wallbox. En España, normalmente basta con comunicar la instalación a la comunidad de propietarios antes de iniciar los trabajos. No suele ser necesaria una autorización expresa cuando el punto de recarga se conecta al suministro eléctrico de la vivienda del propietario.
Los costes de instalación, mantenimiento y consumo eléctrico corresponden al propietario del punto de recarga. Si además dispones de una instalación fotovoltaica o estás valorando instalar una, también puede ayudar en el ahorro energético de la vivienda.
Si vives de alquiler, antes de realizar la instalación debes contar con el consentimiento del propietario cuando la obra afecte a la vivienda, al suministro o a elementos cuya modificación requiera su autorización. Si la plaza se encuentra en un garaje comunitario, también debe realizarse la comunicación previa a la comunidad cuando corresponda.
Depende de la potencia que admita tu vehículo, del tipo de instalación eléctrica y del uso que vayas a darle. En la mayoría de viviendas, un wallbox de 7,4 kW ofrece un buen equilibrio entre velocidad de carga y coste.
La mayoría de los modelos comercializados en Europa son compatibles con los vehículos eléctricos e híbridos enchufables equipados con conector Tipo 2. Antes de comprar el equipo, conviene comprobar tanto la compatibilidad del conector como la potencia máxima de carga admitida por el vehículo.
Si estás comparando opciones para reducir el coste de tus desplazamientos, también puede interesarte conocer las tarifas para vehículos eléctricos y elegir una que se adapte a tus hábitos de recarga.
Carolina Lopez
Encargada de contenido SEO
Tras completar un máster en Marketing y Management Internacional, Carolina se une a Hello Watt en 2023 para redactar contenidos especializados en el ámbito de la energía.
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