Entender cómo se calcula tu factura te ayuda a tener el control de cuánto pagas de luz al mes y a detectar posibles errores. El importe final no es cuestión de azar: depende de cuánto consumes, la potencia que tienes contratada, los peajes regulados y los impuestos, que se aplican igual para todos. Resumen La factura de la luz se compone de costes fijos, variables y regulados, no solo del consumo en kWh, y a todo se le aplican impuestos. El cálculo cambia según el tipo de mercado y tarifa (PVPC, fija o indexada), y puede depender del consumo por franjas horarias. El término de potencia y el consumo son los dos pilares principales, pero los peajes, cargos regulados y el alquiler del contador tienen un peso importante. Los impuestos (IEE e IVA) encarecen notablemente la factura, sumando alrededor de un 26–27 % sobre la base imponible. Saber calcular la factura permite detectar errores y ahorrar, ajustando potencia, eligiendo mejor la tarifa y desplazando consumo a horas valle. Resumen ¿Cómo entender tu factura de la luz antes de calcularla? Conceptos que necesitas para calcular tu factura de luz ¿Cómo calcular tu factura de luz paso a paso? Ejemplo real de cálculo de una factura de luz ¿Cómo calcular tu factura si tienes autoconsumo? Errores frecuentes al calcular la factura de la luz ¿Cómo reducir el importe de tu factura una vez que sabes calcularla? Preguntas frecuentes sobre el cálculo de la factura de luz ¿Cómo entender tu factura de la luz antes de calcularla? Entender tu factura de la luz antes de calcularla te facilita mucho el proceso y evita confusiones. La factura no es solo el precio del kWh multiplicado por lo que consumes, sino una suma de costes fijos, variables y regulados a los que después se aplican los impuestos. En el cálculo intervienen distintos factores: algunos dependen de tu comercializadora, como el precio de la energía, y otros los fija el Estado, como los peajes y cargos. Conocer estos conceptos te ayudará a saber por qué tu factura cambia de un mes a otro y a detectar dónde puedes ahorrar, incluso cuando tu consumo es parecido. Datos básicos que aparecen en cualquier factura Toda factura de luz, independientemente de tu comercializadora, debe incluir una serie de datos obligatorios que identifican tu suministro y las condiciones de tu contrato: Código Universal del Punto de Suministro (CUPS): identificador único y permanente de la instalación eléctrica. Comercializadora: empresa que vende la electricidad y emite la factura. Distribuidora: empresa propietaria de la red eléctrica de la zona. Tipo de tarifa: modalidad de precios contratada para el suministro. Potencia contratada: cantidad de energía que se puede usar simultáneamente. Ciclo de facturación: periodo de tiempo que cubre la factura. Diferencias entre mercado regulado (PVPC) y mercado libre al calcular la factura El cálculo de tu factura varía significativamente según estés en el mercado regulado (PVPC) o en el mercado libre. Comprender estas diferencias es clave para estimar correctamente tu coste mensual. Mercado regulado (PVPC) Disponible solo para potencias de hasta 10 kW. El precio del kWh varía cada hora según el mercado mayorista. La factura se calcula según el consumo en cada franja horaria (punta, llano y valle). Mercado libre – tarifa fija Precio del kWh estable durante el contrato (normalmente 12 meses). El cálculo es más sencillo: consumo total × precio fijo. Los peajes y cargos se actualizan anualmente. Mercado libre – tarifa indexada Precio vinculado al mercado mayorista, con un margen añadido por la comercializadora. Cálculo similar al PVPC. Discriminación horaria Presente tanto en mercado regulado como libre. El día se divide en punta, llano y valle, con precios diferentes. Es necesario conocer el consumo en cada período para calcular bien la factura. Conceptos que necesitas para calcular tu factura de luz El importe final de tu factura se obtiene al sumar varios conceptos diferentes. Conocerlos por separado te ayudará a calcularla con precisión y a detectar posibles errores o sobrecostes. Término de potencia (término fijo) El término de potencia es un valor fijo en tu factura de electricidad que no varía mes a mes. Representa la potencia máxima contratada, o la cantidad de electricidad que puedes utilizar al mismo tiempo sin exceder los límites de tu instalación eléctrica. Su precio depende de la tarifa que hayas contratado y es independiente de tu consumo energético. Además, puedes optar por contratar dos potencias distintas para los periodos de consumo punta y valle, según la tarifa. Término de energía o consumo (término variable) Se refiere a nuestro consumo energético, por lo que está directamente vinculado a nuestro gasto. Cuanto mayor sea el consumo, más deberás pagar, y el importe final dependerá del precio de la electricidad, de la tarifa contratada y de la compañía eléctrica, ya que elegir entre las compañías de luz más baratas puede reducir el coste de la factura. En el mercado regulado, el valor se establece a través del pool eléctrico y es de carácter variable. En el mercado libre, es la comercializadora quien determina el precio en función de la oferta y la demanda. Peajes y cargos regulados Los peajes y cargos son costes regulados por el Estado que representan aproximadamente el 40 % de tu factura total. Aunque no puedes elegir ni negociar estos importes, es fundamental comprender qué cubren y cómo se aplican. Peajes de acceso Regulados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Cubren el transporte y la distribución de la electricidad. Se aplican a la potencia y a la energía. Para 2026 se prevé una subida media del 1,3 % en tarifas 2.0TD. Cargos del sistema eléctrico Establecidos por el Ministerio para la Transición Ecológica. Financian renovables, déficit de tarifa y otros costes regulados. Se propone un incremento del 10,5 % que afectará a todos los suministros. Estos costes están incluidos en los precios que cobra la comercializadora. En el mercado libre no aparecen desglosados, pero en el PVPC sí se detallan en la factura. Impuestos que afectan a la factura eléctrica Se aplican dos impuestos obligatorios sobre el total de los conceptos anteriores. Estos suponen aproximadamente un 26,4 % sobre la base imponible de la factura. Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE): Fijado en el 5,113% desde julio de 2024 y vigente en 2025–2026. Se calcula sobre el coste de energía y potencia. Es un impuesto específico similar al de carburantes o alcohol. IVA: Desde el 1 de enero de 2025 se aplica el 21 %. Se calcula sobre el total de la factura, incluyendo el IEE. ¿Cómo calcular tu factura de luz paso a paso? Ahora que conoces todos los conceptos, vamos a ver el proceso completo para calcular manualmente tu factura y comprobar que los importes que te cobra tu comercializadora son correctos. Paso 1: calcular el término de potencia Necesitas conocer: La potencia contratada en P1 y P2 (en kW) Los días del período de facturación El precio del término de potencia para cada período Ejemplo práctico: imagina que tienes 3,45 kW en P1 y 3,45 kW en P2, para un período de 30 días. Como ejemplo, los precios de término de potencia en el mercado regulado en 2026 (incluyendo peajes + cargos) son aproximadamente: P1: 0,074 €/kW/día P2: 0,002 €/kW/día Cálculo: Potencia P1: 3,45 kW × 0,074 €/kW/día × 30 días = 7,66 € Potencia P2: 3,45 kW × 0,002 €/kW/día × 30 días = 0,21 € Total término potencia: 7,87 € Paso 2: calcular el consumo en kWh por períodos (si aplica) Si tienes discriminación horaria, necesitas saber cuántos kWh has consumido en cada período. Esta información debe aparecer en tu factura. Si tu contador es inteligente, puedes consultar estos datos directamente. Para el PVPC, los períodos son: P1 (punta): lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00 horas. P2 (llano): lunes a viernes de 08:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a medianoche. P3 (valle): lunes a viernesde medianoche a 8:00; sábados,domingos y festivos todo el día. Ejemplo: consumo mensual total de 250 kWh distribuido así: P1: 60 kWh (24 %) P2: 90 kWh (36 %) P3: 100 kWh (40 %) Paso 3: aplicar el precio del kWh de tu tarifa Aquí el cálculo varía según tu tipo de tarifa: Para PVPC: Necesitas el precio medio de cada período durante tu ciclo de facturación. Estos precios varían diariamente. Supongamos precios medios de: P1: 0,20 €/kWh P2: 0,16 €/kWh P3: 0,12 €/kWh Cálculo: Energía P1: 60 kWh × 0,20 €/kWh = 12,00 € Energía P2: 90 kWh × 0,16 €/kWh = 14,40 € Energía P3: 100 kWh × 0,12 €/kWh = 12,00 € Total término energía: 38,40 € Para tarifa fija: si tienes un precio fijo de 0,15 €/kWh: Total energía: 250 kWh × 0,15 €/kWh = 37,50 € Paso 4: sumar peajes, cargos y alquiler de contador En las tarifas del mercado libre, los peajes y cargos ya están incluidos en los precios de potencia y energía que te cobra tu comercializadora. Sin embargo, hay conceptos adicionales: Alquiler de contador: es un coste fijo que cobra la distribuidora por el alquiler del equipo de medida. Suele rondar entre 0,80 y 1,00 € al mes según el tipo de contador. Para nuestro ejemplo: 0,90 € Otros conceptos: Pagos por capacidad (muy pequeños, alrededor de 0,03-0,05 €/mes) Retribución al operador del mercado (ROM): 0,041 €/MWh Retribución al operador del sistema (ROS): 0,20 €/MWh Estos conceptos adicionales suelen sumar menos de 0,50 € en una factura doméstica típica. Subtotal antes de impuestos: Término potencia: 7,87 € Término energía: 38,40 € Alquiler contador: 0,90 € Otros: 0,20 € Total: 47,37 € Paso 5: añadir los impuestos finales Ahora aplicamos los dos impuestos obligatorios: 1. Impuesto Especial sobre la Electricidad (5,113 %) Base imponible: 47,37 € IEE: 47,37 € × 0,05113 = 2,42 € Subtotal con IEE: 47,37 € + 2,42 € = 49,79 € 2. IVA (21 %) Base con IEE: 49,79 € IVA: 49,79 € × 0,21 = 10,46 € Importe total de la factura: 49,79 € + 10,46 € = 60,25 € Esta sería tu factura final a pagar. Como puedes ver, los impuestos añaden 12,88 € sobre una base de 47,37 €, lo que representa un 27,2% de incremento. Paso 6: verificar si hay bonificaciones, descuentos o tope del gas Antes de dar por válido el cálculo, verifica si te aplican conceptos adicionales: Bono Social Descuentos del 42,5 % para consumidores vulnerables y 57,5 % para vulnerables severos en 2026. Se aplica sobre energía y potencia, no sobre impuestos. Tope del gas Finalizó en 2024 y ya no se aplica. Puede aparecer solo como referencia en contratos antiguos Descuentos comerciales Ofrecidos por la comercializadora sobre energía, término fijo o ambos. Deben figurar en el contrato y aplicarse antes de los impuestos. Compensación por excedentes de autoconsumo Descuento por la energía vertida a la red en instalaciones fotovoltaicas. Se valora según el precio establecido en el contrato. Ejemplo real de cálculo de una factura de luz A continuación veremos tres ejemplos prácticos de cómo se calcula una factura de la luz, aplicando los mismos pasos en cada caso: término de potencia, consumo de energía, impuesto eléctrico e IVA. Los datos utilizados son representativos de facturas reales de hogares en España. Ejemplo con tarifa fija Datos del suministro Potencia contratada: 3,45 kW en P1 y P2 Consumo mensual: 250 kWh Precio fijo de la energía: 0,15 €/kWh Periodo facturado: 30 días Cálculo del término de potencia: coste total de potencia (P1 + P2): 8,00 € Cálculo del término de energía: 250 kWh × 0,15 €/kWh = 37,50 € Otros conceptos: alquiler de contador y otros cargos: 1,15 € Base imponible: 8,00 + 37,50 + 1,15 = 46,65 € Impuestos Impuesto eléctrico (5,113%): 2,38 € Subtotal: 49,03 € IVA (21%): 10,30 € Total factura: 59,33 € Ejemplo con tarifa indexada (PVPC o indexada mercado libre) Datos del suministro Potencia contratada: 3,30 kW en P1 y P2 Consumo mensual: 200 kWh Periodo facturado: 28 días Consumo por periodos y precios medios del mes P1: 45 kWh × 0,22 €/kWh = 9,90 € P2: 65 kWh × 0,17 €/kWh = 11,05 € P3: 90 kWh × 0,13 €/kWh = 11,70 € Término de energía Total energía: 32,65 € Término de potencia P1: 6,84 € P2: 0,18 € Total potencia: 7,02 € Otros conceptos: alquiler de contador y otros: 1,05 € Base imponible: 7,02 + 32,65 + 1,05 = 40,72 € Impuestos Impuesto eléctrico (5,113%): 2,08 € Subtotal: 42,80 € IVA (21%): 8,99 € Total factura: 51,79 € Ejemplo con discriminación horaria (punta / llano / valle) Datos del suministro Potencia contratada: 4,0 kW en P1 y P2 Consumo mensual total: 270 kWh Periodo facturado: 30 días Consumo concentrado en horario valle Punta (P1): 30 kWh × 0,24 €/kWh = 7,20 € Llano (P2): 60 kWh × 0,16 €/kWh = 9,60 € Valle (P3): 180 kWh × 0,10 €/kWh = 18,00 € Término de energía Total energía: 34,80 € Término de potencia P1: 8,88 € P2: 0,24 € Total potencia: 9,12 € Otros conceptos: alquiler de contador y otros: 1,13 € Base imponible: 9,12 + 34,80 + 1,13 = 45,05 € Impuestos Impuesto eléctrico (5,113%): 2,30 € Subtotal: 47,35 € IVA (21%): 9,94 € Total factura: 57,29 € Estos ejemplos demuestran que no solo importa cuánto consumes, sino cómo y cuándo lo haces. Una buena elección de tarifa y una distribución inteligente del consumo pueden reducir notablemente el importe final de la factura, incluso consumiendo más kWh. ¿Cómo calcular tu factura si tienes autoconsumo? Si dispones de una instalación fotovoltaica con conexión a red, el cálculo de tu factura incorpora elementos adicionales relacionados con la energía que generas, autoconsumes y viertes a la red. Conceptos clave del autoconsumo: Energía autoconsumida: la produces y consumes directamente. No pagas kWh, peajes ni impuestos por ella. Energía consumida de la red: se usa cuando la instalación no produce suficiente. Se factura como en cualquier suministro normal. Energía excedentaria: el exceso de producción se vierte a la red y puede compensarse en la factura. Compensación simplificada (la más habitual): se descuenta el valor de los excedentes de la factura. No puede superar el coste de la energía consumida de la red y el excedente no se acumula ni se paga en dinero. El término de potencia no se ve afectado por el autoconsumo. No obstante, disponer de una instalación fotovoltaica permite reducir de forma notable el importe de la factura eléctrica en comparación con una vivienda sin placas solares. Además, en el autoconsumo individual, la energía producida y consumida directamente está exenta de peajes y cargos, lo que incrementa significativamente el ahorro. Errores frecuentes al calcular la factura de la luz Incluso conociendo todos los conceptos, es fácil cometer errores al hacer tus propios cálculos. Estos son los más comunes que debes evitar: Confundir el precio del kWh sin impuestos con el precio final Muchas comercializadoras anuncian un precio del kWh muy atractivo, pero este importe no incluye peajes, cargos ni impuestos, por lo que el precio real por cada kWh consumido es mucho más alto. Un ejemplo habitual es pensar: “Mi tarifa cuesta 0,10 €/kWh, así que 300 kWh serán 30 €”. Sin embargo, ese 0,10 €/kWh suele corresponder únicamente al coste de la energía. Al sumar peajes y cargos, el precio efectivo puede situarse entre 0,14 y 0,16 €/kWh antes de impuestos, y tras añadir el IVA de la luz y el Impuesto Eléctrico (IEE), el precio final puede superar fácilmente los 0,18–0,20 €/kWh. Para evitar este error, es fundamental comparar ofertas con el precio total del kWh, incluyendo todos los conceptos salvo impuestos o, preferiblemente, solicitar una estimación completa de la factura basada en tu consumo habitual. No considerar el alquiler del contador Aunque se trata de un importe reducido (menos de 1 € al mes), muchas personas lo olvidan, especialmente cuando comparan ofertas entre comercializadoras. El error más común consiste en calcular únicamente potencia, energía e impuestos, sin tener en cuenta que el contador también se cobra. En realidad, el alquiler del contador lo factura la distribuidora, no la comercializadora, y es obligatorio en todos los suministros. Aunque su impacto mensual parezca mínimo, a lo largo de un año puede suponer entre 10 y 12 euros, una cantidad que conviene incluir en el presupuesto energético. Para evitar este descuido, es recomendable añadir siempre entre 0,80 y 1,00 € mensuales en tus cálculos por este concepto, teniendo en cuenta que el importe puede variar ligeramente según si el contador es antiguo o inteligente. No sumar los peajes y cargos regulados Este es probablemente el error más común y el que genera mayores diferencias entre el cálculo estimado y la factura real. El precio del kWh que indica la comercializadora suele referirse solo a la energía, mientras que los peajes y cargos añaden un coste adicional que eleva el precio real antes de impuestos. En el mercado libre, estos importes pueden estar incluidos, pero es necesario comprobarlo, y en el PVPC ya vienen integrados en el precio horario. Para evitar errores, es fundamental confirmar siempre si el precio informado incluye los peajes y cargos regulados. Revisar consumos estimados en lugar de consumos reales Facturar con consumos estimados en lugar de lecturas reales puede provocar diferencias importantes en la factura. Aunque las comercializadoras deben realizar al menos una facturación anual con lectura real, en los periodos intermedios pueden usar estimaciones basadas en el consumo histórico. Estas estimaciones pueden ser inexactas, especialmente si han cambiado tus hábitos de consumo, lo que puede derivar en pagos incorrectos y en una factura de regularización elevada cuando se realiza la lectura real. Para evitarlo, es importante comprobar si la lectura es real o estimada, facilitar periódicamente las lecturas del contador y, si dispones de un contador inteligente, verificar que las lecturas sean automáticas y reales. ¿Cómo reducir el importe de tu factura una vez que sabes calcularla? Una vez que sabes cómo se calcula tu factura eléctrica, puedes identificar con precisión en qué conceptos se concentra el gasto y, por tanto, dónde actuar para reducirlo. Comprender la estructura de la factura no solo te permite anticipar el importe final, sino que es el primer paso para optimizar tu consumo y disminuir tus costes energéticos. Reducir el consumo eléctrico en los horarios más caros Con discriminación horaria, el precio de la electricidad puede ser hasta el doble en horas punta que en horas valle, por lo que concentrar el consumo en los periodos baratos es clave para ahorrar. El periodo valle incluye noches (0:00–8:00), fines de semana y festivos, y es el momento ideal para usar electrodomésticos, cargar el coche eléctrico o programar la climatización, reduciendo notablemente el coste. Según datos de 2026, desplazar la mayor parte del consumo a horas valle puede suponer un ahorro anual de entre 150 y 250 euros sin cambiar de tarifa. Ajustar la potencia contratada si está sobredimensionada Ajustar la potencia contratada es una de las formas más eficaces de reducir la factura, ya que este concepto supone entre el 20 % y el 30 % del total, independientemente del consumo. Muchos hogares tienen la potencia sobredimensionada. Si en el último año nunca ha saltado el ICP o tu consumo simultáneo máximo es inferior a la potencia contratada con un pequeño margen de seguridad, probablemente puedas reducirla sin problemas. Hacer este ajuste puede suponer un ahorro de unos 3–4 € al mes, alrededor de 40 € al año. Aunque el cambio de potencia tiene un coste administrativo, suele amortizarse rápidamente. Eso sí, conviene no bajar en exceso para evitar cortes frecuentes de suministro. Elegir la tarifa de luz más barata según tu patrón de consumo No existe una tarifa eléctrica “mejor” para todos: la opción más adecuada depende de tu perfil de consumo, horarios y capacidad de adaptación. Las tarifas fijas ofrecen estabilidad y previsibilidad, mientras que las tarifas indexadas pueden resultar más baratas a largo plazo, aunque implican asumir volatilidad en el precio. La tarifa plana puede resultar cómoda para quienes buscan estabilidad, pero no siempre es la opción más económica, ya que suele incorporar márgenes de seguridad y ajustes anuales. La discriminación horaria suele ser la alternativa más económica si puedes concentrar la mayor parte del consumo en horas valle, con ahorros superiores al 30 %. Para elegir correctamente, es clave analizar tus facturas recientes, evaluar cuánto consumo puedes desplazar a horario valle y utilizar comparadores oficiales como el de Hello Watt. Además del precio del kWh, conviene tener en cuenta permanencias, penalizaciones y la calidad del servicio de atención al cliente. ¿Cuándo conviene pasar del mercado regulado al libre (y al revés)? El mercado regulado y el mercado libre tienen ventajas distintas según la situación del mercado eléctrico y tus preferencias. Conviene pasarse del PVPC al mercado libre cuando el mercado mayorista está alto, ya que una tarifa fija puede ofrecer precios más bajos y estables, cuando buscas previsibilidad en la factura o valoras servicios adicionales incluidos. Por el contrario, es recomendable pasarse del mercado libre al PVPC si tu contrato fijo va a vencer con peores condiciones, si el mercado mayorista está bajo y el PVPC resulta más competitivo, si no quieres permanencias ni penalizaciones, o si eres beneficiario del bono social, disponible solo en el mercado regulado. Como recomendación general, es importante revisar la tarifa cada seis meses, ya que el mercado eléctrico cambia con frecuencia y la opción más conveniente puede variar con el tiempo. Preguntas frecuentes sobre el cálculo de la factura de luz ¿Cómo sé si mi factura tiene consumo estimado? En la propia factura debe aparecer claramente indicado el tipo de lectura, normalmente como “Lectura real” o “Lectura estimada”, dentro del apartado de consumo o detalles de facturación. También puedes comprobarlo comparando la lectura inicial y final del contador: si no coinciden con la lectura real de tu contador en casa, es probable que se trate de una estimación. Si tienes acceso al área de cliente o la app de tu comercializadora, también suele indicarse allí. En caso de duda, puedes contactar con tu comercializadora para que te confirme el tipo de lectura o facilitar tú mismo la lectura del contador para que regularicen la factura. Recuerda, si dispones de un contador inteligente correctamente integrado, las facturas deberían basarse siempre en lecturas reales y automáticas. ¿Qué hago si la factura no coincide con mi contador? Si tu factura no coincide con la lectura del contador, primero comprueba si la lectura es real o estimada, ya que las estimaciones suelen corregirse en la siguiente factura. Si la diferencia continúa, contacta con tu comercializadora para solicitar una revisión, pedir el histórico de lecturas o que la distribuidora verifique el contador. También puedes facilitar tú mismo la lectura para evitar errores futuros. Si no se soluciona, tienes derecho a reclamar formalmente según las normativas de derechos del consumidor. ¿Cómo calcular mi factura si tengo dos potencias contratadas? Si tienes dos potencias contratadas (tarifa 2.0TD), en tu factura verás dos cargos fijos, uno para el periodo punta (P1) y otro para el valle (P2). Cada uno se calcula de forma sencilla: se multiplican los kW contratados por el precio diario y por los días facturados, y después se suman ambos importes. A esa cantidad se le añade el consumo de energía, el alquiler del contador y, por último, los impuestos, que completan el total de la factura. ¿Por qué mi factura sube si he consumido lo mismo? Tu factura puede subir aunque hayas consumido lo mismo por varios motivos habituales: Subida del precio del kWh: en tarifas indexadas o en la tarifa regulada PVPC, el precio cambia según el mercado y puede ser más alto aunque el consumo sea igual. Aumento de peajes, cargos o impuestos: estos costes regulados pueden subir y encarecer la factura sin que lo notes en el consumo. Más días facturados: una factura con más días (por ejemplo, 31 en vez de 28) incrementa el importe, sobre todo en el término fijo. Cambio de lectura estimada a real: una regularización puede hacer que pagues consumos de meses anteriores. Fin de descuentos o promociones: si ha terminado una oferta, el precio vuelve al importe normal. ¿Por qué pago si apenas he consumido? Aunque apenas hayas consumido electricidad, sigues pagando porque una parte importante de la factura son costes fijos. El principal es el término de potencia, que se cobra todos los días por tener acceso a la red, independientemente del consumo. A esto se suman otros conceptos como el alquiler del contador, peajes y cargos regulados y los impuestos, que se aplican aunque el consumo sea muy bajo. Por eso, incluso con poco uso de electricidad, la factura nunca llega a cero. ¿Qué conceptos dependen de la comercializadora y cuáles del Estado? Entender qué puede negociar tu comercializadora y qué está fijado por regulación es fundamental para saber dónde puedes conseguir mejores condiciones. Dependen de la comercializadora Dependen del Estado (costes regulados) Precio del kWh (en mercado libre) Peajes de acceso (transporte y distribución) Tipo de tarifa (fija, indexada, DH) Cargos del sistema eléctrico Descuentos y promociones Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE) Servicios adicionales (mantenimiento, seguros, apps, etc.) IVA Condiciones del contrato (permanencia, penalizaciones) Alquiler del contador Margen comercial Normativa y estructura de la factura Modificado el 23 enero 2026 Verificado por Isabel Adalid Melissa Ramírez Redactora experta en consumo energético Apasionada por la comunicación digital y el análisis de datos, Melissa combina su formación en Marketing Digital, E-commerce y Big Data para acercar el mundo de la energía a los usuarios. En Hello Watt elabora contenidos claros y prácticos sobre el mercado energético español, inspirando un consumo más responsable y eficiente. Le motiva contribuir a un futuro sostenible, convencida de que construirlo empieza con las decisiones que tomamos hoy.